Talleres Santa Bárbara culminan el Simpecado del Silencio

José Luis Martínez. La Hermandad del Silencio estrenará durante la próxima estación de penitencia un nuevo Simpecado. La nueva pieza, ejecutada en el taller de Santa Bárbara se presentó ayer en la casa de hermandad de la corporación de la Madrugada sevillana.
El taller lo ha elaborado a imagen y semejanza del realizado en 1920 por el taller del hijo de Miguel Olmo en Malla e hilos de oro, cuyos bordados estaban demasiado deteriorados como para pensar en una restauración.
El diseño original -de estilo barroco-mudejar-, es obra de Herminia Álvarez Udell y lleva imagen de la Inmaculada en madera policromoda de 3 x 1,24 m, obra de José Ordóñez Rodríguez. Esta insignia figura en el cortejo de la Dolorosa de la Concepción.

A propósito de la restauración del Simpecado.
Por Antonio Rodríguez Cordero, hermano mayor del Silencio (Publicado hoy en La Tribuna de El Cabildo (La Razón).
Tiene esta insignia sus orígenes en las banderolas, rótulos e inscripciones sobre las fachadas de los templos y casas alusivos a la concepción en gracia de la Virgen María , que se hicieron en la ciudad en 1613 como desagravio al contenido de la predicación de cierto religioso en la iglesia parroquial de la San Juan de la Palma. En estas banderolas sostenidas por un asta rematada con una cruz lucían una imagen de la Virgen rodeada de una leyenda: María Concebida Sin Pecado Original.
En los anales de la Archicofradía se narra ya desde 1583 cómo esta insignia formaba parte del cortejo, a partir de los inventarios de 1726 se recoge “la vara y cruz del Simpecado, que tiene catorce cañones” y posteriormente en 1731 el detalle de sus formas: “El Simpecado, especie de bandera rígida, sostenida por un asta vertical, rematada por una cruz, y extendida a todo el ancho de la tela sobre una a modo de cruceta situada en el último tercio del asta. Era de terciopelo azul y llevaba un rótulo o letrero bordado en oro, formando esta frase: María Sin Pecado Concebida”.
Es, pues, nuestra corporación la primera que adoptó esta insignia en su cortejo junto a la bandera blanca con las siglas “QSMDALC”, que responden a las iniciales de la frase Quis sicut Maria Deipara absque labe concepta, flanqueada por un cirio y una espada con el significado de defender la verdad piadosa hasta la última gota de sangre en el tiempo de la pugna entre maculistas e inmaculistas.
El uso de esta nueva insignia es adoptada rápidamente por las cofradías y empieza a desarrollarse el Simpecado, tal como lo conocemos hoy día, a consecuencia de los muchos Rosarios que se celebran por la ciudad a finales del siglo XVII, en los cuales figura como insignia principal.
En 1861, por la reconocida bordadora Patrocinio Lopez, según recibo que consta en el archivo de la cofradía se realiza nuevo bordado para el simpecado.
El encargo del Simpecado conocido por todos se realiza el 20 de agosto de 1917 mediante contrato -que obra en el archivo- con Hijos de Miguel del Olmo. Está trabajado en malla de oro fino, bordado por ambas caras, siendo el reverso en puntos de muestra y el anverso en puntos de hojillas y cartulinas. Lleva en el centro la Santa Cruz de Jerusalén y sobre ella una imagen de talla de la Inmaculada, reproducción en miniatura de La Cieguecita de Martínez Montañés de singular mérito, obra atribuida al artista sevillano Cayetano González, así como a Jose Ordóñez Rodríguez. Al pie de la imagen lleva prendida la medalla conmemorativa del I Año Santo Mariano , completándose con un juego de cordones y jarras en pasamanería de oro fino. Se estrenó el viernes 18 de abril de 1919.
La Archicofradía asistió con esta insignia, que fue portada por NHD Joaquín de León Aras de Saavedra y NHD Juan Delgado Alba, a la clausura del citado I Año Santo Mariano , a la proclamación de la Realeza de la Virgen Nuestra Señora y a la Coronación de la imagen de la Virgen bajo su advocación Salus Populi Romano, que tuvo lugar en la Plaza de San Pedro de Roma el 1 de Noviembre de 1954, recibiendo numerosos elogios por su belleza y valores artísticos.
El estado actual de la malla que hace de soporte, así como de los bordados, hacían necesaria su restauración, por lo que la Archicofradía ha afrontado el reto de su restauracion, una labor que se inició en 2007 y que fue encomendada a Talleres Santa Bárbara , que ya la ha finalizado, por lo que muy pronto podremos disfrutar ya del resultado.

Noticia relacionada: 17/02/2008-Casi a punto el nuevo Simpecado para la Hermandad del Silencio
Fotos: Antonio Sánchez Carrasco.
