El Cristo de la Corona reconquista el Palacio Arzobispal
Francisco Santiago. Las obras que se están realizando en el recinto del Palacio Arzobispal impidieron que el Cristo de la Corona pudiera entrar hasta el patio del Palacio Arzobispal, aunque el paso, no sin dificultad, llegó a traspasar la puerta principal de entrada, salvando el gran farol de forja que la preside.
Pero el Vía Crucis de esta Hermandad comenzaba en el interior de la Iglesia del Sagrario, donde el párroco José Marín Cruz, bendijo la nueva Cruz del Nazareno y la Hermandad de Pasión de Plasencia, regaló un cuadro de su Virgen Titular, con la advocación de Rosario, en recuerdo de su participación en este cortejo 2008, en el cual también formaban una buena representación de la Orden de San Clemente, Sacramental del Sagrario y la Pura y Limpia.
Nada más salir del Sagrario, se encontraron con un primer escoyo, los árboles del patio de los naranjos no habían sido podados, con lo cual tuvieron que quitar la parte superior de la nueva cruz y salvar las ramas con cierta dificultad hasta llegar a las inmediaciones de la Puerta del Perdón, donde de nuevo colocada, vio el Titular como Sevilla le esperaba.
La última estación del Vía Crucis era rezada en el propio Palacio Arzobispal con la presencia y bendición final del Cardenal Fray Carlos Amigo, que felicitó al hermano mayor por los avances y formas de esta Hermandad. Tras la salida del Palacio y con uno de los entornos más bellos de Sevilla como itinerario, la Corporación del Cristo de la Corona continuó recorriendo el centro histórico.



















Fotos: Francisco Santiago
