El pregonero de las Semana Santa participó en el desayuno informativo del Puerto de Cuba Café del Río
Arte Sacro. En la mañana de ayer Puerto de Cuba Café del Río del Muelle de las Delicias, acogió el desayuno informativo con el pregonero de la Semana Santa, José Antonio Rodríguez Benítez.
En una conversación sobre el pregón de Semana Santa, los participantes hablaron sobre la importancia del evento y las emociones que lo rodean. Se destacó la trayectoria del pregonero, quien expresó su gratitud y nerviosismo ante la responsabilidad de dar voz a sus sentimientos y experiencias. Habló sobre el proceso creativo del pregón, que ha sido un desafío personal, y mencionó cómo se ha inspirado en su familia y su entorno. También se abordó la necesidad de conectar con el público joven y la importancia de los barrios en la Semana Santa. El pregonero compartió anécdotas sobre su vida y su amor por los gatos, así como la influencia de su familia en su formación como cofrade. Finalmente, se mencionó su deseo de seguir escribiendo y explorando nuevas oportunidades después del pregón.
-Quiero que nos cuentes, pues un poco de estos últimos días, qué es lo que te espera todavía, que no ha pasado y que tienes ganas de que pase y sobre todo tu tus emociones y tus sentimientos a día de hoy.
Bueno, pues yo estoy un poco desbordado por muchas cosas. El pregonero tiene una agenda muy intensa. Es como un paquete de experiencias de estos que te regalan por Reyes. Al pregonero le hacen un paquete de experiencia enorme para que disfrute de muchos momentos que, si no fueras pregonero, no vivirías jamás, sino que pertenecen a la intimidad de cada hermandad. Yo conozco las intimidades de la mía, pero claro, no las del resto y ahora las estoy conociendo.
Y es verdad, te dan una llave y tú tienes acceso a muchos momentos que son, desde luego, un privilegio.
Ahora me quedan en este camino algunas partes que son más prácticas que emocionales, porque ya he pasado por viacrucis, he pasado por traslados, por llevar una imagen a desde el camarín a su altar, por ver cómo cambian algunas imágenes… He disfrutado mucho.
Después de este acto, después tengo un encuentro con los con la gente de del San Juan Bosco, del Colegio Mayor, que es un acto con gente joven. Intento acercar mucho el problema a la gente joven, con lo cual me he pateado a muchos colegios mayores, distintos colegios.
-¿Te ha costado mucho ese proceso de escribir el pregón?
Me ha costado mucho, me ha costado mucho trabajo y lo he pasado fatal porque el proceso creativo del pregón es una lucha contigo mismo, donde hoy te salen las cosas, mañana no. Cuando crees que te han salido las cosas, al día siguiente lo lees y no te gusta, te arrepientes. Pero eso me pasa todavía. Abro el pregón y pienso esto se puede decir mejor. Entonces es un debate, es una lucha con uno mismo. Y sobre todo, a mí me ha costado mucho el pregón, sobre todo arrancarlo por dos cosas. Uno, por el tiempo, porque es verdad que, bueno, te nombran en octubre, pero el Consejo te dice, esto te lo he escrito en Navidad, porque después de Navidad la agenda se pone imposible. Y digo, bueno, octubre, tardé como un mes y pico en arrancarlo, porque esto no es un huevo que se echa a freír. Esto es madurar, que quieres decir, que quieres decir, yo no tenía el pregón escrito.
Hay gente que lo tiene escrito en un cajón, pregón es 100% nuevo. Es más, muchas veces pensé, si yo fuera pregonero, haría esto. Al final no lo he hecho. Entonces, nada que yo llevara pensado me ha servido para hacer el texto. Con lo cual tardé mucho en arrancar porque me puse a escribir y todo lo que hice el primer mes y medio, al mes y medio lo borré porque yo partía con muchos complejos, partía de tener muchos referentes, muy buenos todos: Carlos Herrera, Antonio Burgos, Antonio García Barbeito, Alberto García Reyes, José María Rubio, Carlos Colón, Antonio Murciano… Yo veía gente que ha dado el pregón que digo, es que hay premios nacionales de poesía. Y yo como periodista, relativamente joven para dar el pregón, entonces yo partía con todos esos complejos. Claro, y de arranque yo me quería parecer a todos, a todos. Yo quería ser una mezcla de todos. Y al final, cuando llevaba mes y medio absolutamente perdido un señor detrás del paso de la Esperanza de Triana, cuando íbamos de vuelta, que había ido de la Capilla de los Marineros, después de la misión, me cogió del brazo, muchacho y me dijo, ¿qué tal? y dije, bueno, ahí vamos. Y me dijo, sé tú, tienes que ser tú mismo, dice, y esa es la clave del éxito. Y a partir de ahí borré y empecé de nuevo y entonces el pregón empezó a romper un poco en originalidad, en frescura, en espontaneidad y un poco es responder a lo que yo soy. Al final es poner palabras a los sentimientos, pero se dice pronto, eso hay que plasmarlo.
-Yo te quería preguntar por eso, te quería preguntar ya no solo por esas 12 de la mañana donde vas a estar en ese atril, sino la noche antes. Es decir, ¿tú vas a dormir esa noche?
Mira, yo me he planteado, como dice la canción, llegar a la noche cansado y sin vida. Me llamó David Rodríguez, director de la Agrupación Arahal, hace 2 meses. Oye, José Antonio, que el día 21 cumplimos 50 años acompañando al Cristo de la Buena Muerte de San Julián y vamos a hacer un concierto de Arahal que va a estar bonito y queremos que lo presentes. Yo dije que sí. Y después pensé que ese día es el pregón. Y después le colgué y me digo bueno, espérate, el día del pregón a mí me van a ofrecer una mesa, me van a ofrecer un acto, una... Y yo voy a estar con el entripado y digo dónde mejor que escuchando un concierto. Entonces lo llamé y digo David, que te presento al concierto. Presentar un concierto es muy fácil porque das las buenas noches, dices lo que se va a tocar y ya te sientas a disfrutar. Y de allí creo que iré a la Esperanza de Triana a dejar el pregón que va a dormir debajo del manto de la villa.
-Y para disfrutarlo todavía más, tus padres en primera fila.
Y eso es lo bonito. Lo he comentado varias veces que, por cuestiones generacionales, la mayoría de los pregoneros no han tenido a sus padres entre el público. yo tengo la suerte de tener mis dos padres en plenitud y sobre todo lo que quiero es compartir con todos ellos.
-¿Algún consejo del maestro? Porque al final estás en la maestranza a pocos metros de donde él es historia.
Mi padre toda su vida la expresa en lenguaje taurino. Y bueno, oye, que el pregón no tiene por qué gustarle a todo el mundo, que el pregón es mío, que yo lo comparto con la ciudad, pero a la gente que mi estilo no le guste, que no lo entiende y tal. Y digo, ya habrá gente que lo critique y dice, chico, tú esperas a cuando la gente meta la cara y entonces ya tú sabrás torear. Tú sabrás torear las críticas, tú esperas que la gente meta la cara y ya llevará bien las críticas.
-Una de las cosas que te he escuchado muchísimo esta cuaresma es que decías que ibas a enfocar mucho también el pregón a la gente joven, que se ha olvidado a lo mejor del pregón, que no puede estar en el teatro por cuestiones de capacidad, pero que está en la radio, gente que a lo mejor nosotros creíamos que estaba lejos del pregón pero parece que no está tan lejos y tú quieres engancharlo.
A ver, hay una Sevilla institucional a la que se llega pues por méritos, por cargos que se tienen y es representativo de la ciudad. Los concejales, el Consejo de Cofradías, hermanos mayores, presidentes de corporaciones, toda esa gente está en el pregón. Pero la gente que, por generación, por edad, todavía no has tenido esa oportunidad, pues muchas de ellas están fuera, a no ser que seas el hijo de alguien, que es quien te deje la entrada. Entonces, por norma general, tú miras al teatro y te diría que el 75% son personas mayores de 40 o 45 años, lo normal, y después hay una pequeña parte joven que son hijos de gente que se lo han podido arreglar, pero no es lo común, no el otro día.
Me decía un chaval de la Esperanza de Triana, joven, dice, José, todos los años mi padre, que es responsable de relaciones institucionales de un gran banco, todos los años mi padre me ha apañado las entradas y este año me las ha apañado y 2 días antes 2 directivos del banco las ha reclamado y me las han quitado porque se ha levantado cierta expectación, que yo que yo agradezco mucho. Pero estas cosas pasan, ¿no?. Entonces me preocupa mucho, ¿cómo incorporo al pregón a gente que no va a ir al pregón o que no va a poder verlo en directo? Pues he pateado muchas casas de hermandades, muchos grupos jóvenes, muchos colegios, con idea de acercarlos al pregón y bueno, y que, aunque lo escuchen por la radio, lo vean por la tele, lo consuman por las redes sociales, porque voy a intentar incluso en directo por mi cuenta de Instagram. Estoy tecnológicamente haciendo la cuadratura para toda esa gente de alguna manera se sienta como parte del pregón.
-La importancia de los barrios en Semana Santa es fundamental. El otro día te veía en tu Instagram, tus zapatos, en la tienda de tu barrio y con tu gente, ¿no?
Sevilla, Sevilla son sus son sus barrios y Sevilla son sus pueblos. Yo soy de pueblo, yo nací en García Morato, viví 9 meses en León XIII, pero yo mis primeros pasos los doy en Gines, que es donde he vivido los 26 primeros años de mi vida. Entonces yo soy un niño de pueblo que me he criado entre Olivares, que he ido al colegio público de mi pueblo, que he hecho la catequesis en mi pueblo, que he hecho la comunión en mi pueblo y yo a mi pueblo lo voy a llevar al pregón, a mi pueblo y a otros pueblos. Yo quiero aprovechar el pregón para reivindicar la importancia de los pueblos también, el patrimonio inmaterial que hay en los pueblos y lo que aportan los pueblos a la Semana Santa. Eso pretendo hacerlo en el pregón, pero porque mis orígenes son de un pueblo. Después la gente me identifica con Triana porque bueno, mi familia materna es de Triana, mi bisabuelo era un gitano de un corral de la cava de los gitanos. Era gitano y policía urbano a caballo. Que le echaron del cuerpo porque en una borrachera vendió el caballo. Era un hombre que valoraba mucho el tinto y en un día alegre vendió el caballo de la policía a otro grupo de gitanos. Jiménez era un personaje peculiar del pueblo. Ese era mi bisabuelo. Entonces yo también vengo de ahí. Entonces yo vivo en Triana y es verdad que bueno, que también va a ser un pregón muy pegado al barrio. Empezando por la portada del pregón que se presenta al día siguiente, que bueno, es la cerámica que va a tener la Esperanza de Triana detrás.
-Dentro de ese lado humano y esa sensibilidad con la que tú hablas, quería también que, aparte, que destacaras la importancia de la familia.
Claro, mira, es que nos hemos hecho cofrades desde pequeñitos, es porque nuestra familia generalmente nos ha nos ha alentado a hacerlo. Yo lo estoy viviendo ahora con mi sobrino que es un cofrade tremendo, que tiene 2 añitos, pero que es lo que está bebiendo de su familia, pues son los ensayos de costalero con su padre, con su tío, vamos a la Campana, vamos a ver procesiones, entonces ese niño su infancia ya viene determinada por la afición de su familia. Igual que lo estoy haciendo ahora con mi sobrino, pues mis padres lo hicieron conmigo. Me transfirieron el amor a la Semana Santa y lo cofrade que soy se lo debo a ellos.
-Y luego está Lebrillo también, que tendrás que hablarnos de él.
Sí, mira, desarrollé cierta empatía por los gatos porque en el antiguo cuartel de la Guardia Civil de Triana, lo que quedaba era una tapia. Todos los días se ponían como 20 gatos allí a esperar a un señor mayor que cruzaba la calle con una escalera y a la verdad comer. Y me pareció un espectáculo ver como a 20 gatos esperando a que todas las tardes el señor mayor cruzara con sus caleritas de allá. Y a partir de ahí empezaron a despertar cierta ternura. Y un día vi que una gata había parido en la calle. Y vi que vino un temporal de lluvia y se murieron todos los gatitos, menos uno. Y me dio cierta ternura y me llevé al que le quedaba vivo y también a la madre por no separarlo. Oye, llevo 9 años con ellos. Me gusta mucho la cerámica, los llamé Lebrillo y Orza. He escrito el pregón con la gata encima, con la gata encima.
- Pues además de Orza, que se sabe el pregón mejor, igual que tú, no te he escuchado en estos días si lo mismo se repite la pregunta, si la ha leído alguien más.
Pues mira, yo cada vez que terminaba de escribir una parte se la se la pasaba a Fran López de Paz, con el que tengo mucha, mucha amistad, y a Sebastián Torres, que es director general de Comunicación de la Junta, que ha sido mi jefe durante los últimos años y que es un gran entendedor de pregones. Creo que se sabe los pregones de memoria. Entonces se lo iba pasando a ellos poco a poco y después se lo volvía a pasar a los 2. Y a Javier Recio, periodista del que yo fui becario en El Mundo, y era una persona especialmente puntillosa con las expresiones, con la ortografía, y pues me venía bien también una lectura crítica hacia la sintaxis, hacia la gramática. Esas 3 personas son las únicas que conocen el el pregón y la verdad es que me han asesorado mucho.
-Es una presión añadida que tus dos antecesores anteriores sean también periodistas, porque es muy curioso lo que el periodismo da a la Semana Santa, 3 pregoneros, los 3 últimos, los 3 periodistas.
Bueno, mira, al final los periodistas estamos acostumbrados a trabajar con palabras. Eso no te garantiza el éxito, te garantiza que al menos sabes cómo se cuecen los ingredientes. Otra cosa es que después el puchero te sale bien. Pero bueno, no nos debe de extrañar. Hubo una época que solo eran médicos y abogados. Ser periodista no te homologa para que pregonar mejor. Lo que pasa que sí es verdad que bueno, que de momento partes de una persona que está acostumbrada a escribir o a tener que expresarse en público y sobre todo los que hemos hecho cofradía, pues tenemos un montón de vivencias por la cantidad de experiencias que llevamos trabajando, viviendo durante nuestra profesión. Yo he vivido muchas experiencias como pregonero, pero no os podía hacer una idea de la cantidad de experiencias que uno vive desde que empieza. Además, yo empecé en los medios con 19 años, antes de acabar la carrera. Entonces, no sabéis el acumulado que yo llevo de experiencias bonitas en las hermandades.
-A mí me gustaría conocer guiños taurinos que puedan tener el pregón.
Pues mira, enla indumentario no me lo he planteado. Unas medias… creo que no. Pero tengo un amigo costalero que me va a regalar los calcetines, tú como eres costalero regálame lo que me llevas en los pies. Llevo el llevo el vaso que es en el que mi padre bebía cuando iba a la plaza. Llevo también un jarrillo de lata que me ha regalado un grupo de mujeres de la Macarena, que, desde hace unos años, desde Enrique Casellas, le regalan un jarrillo de lata, esa tertulia de mujeres. Pero como yo tenía también la ilusión de llevar vaso de mi padre y yo bebo mucha agua, que voy a llevar los dos. Voy a llevar los dos.
El pregón está impregnado de expresiones taurinas de principio a fin, y después va a haber dos partes muy taurinas, muy taurinas, que curiosamente no va a ser ni con San Bernardo ni con el Baratillo. Como es algo recurrente esta vinculación con esas dos hermandades, pues por darle una vuelta de tuerca más al pregón, me voy a llevar los toros a otras dos hermandades con las que hago dos partes que creo que van a ser una muy intensa y otra muy emotiva.
-Para acabar me gustaría hacerte una última pregunta. ¿Quién es la primera persona en la que vas a pensar cuando a las doce de la mañana estés enfrente de ese teatro de la Maestranza dando el pregón de la Semana Santa? ¿Quién te va a venir a la cabeza?
Bueno, ¿sabes que pasa?, que lo más importante de mi vida va a estar las dos primeras filas que el consejo te deja para que tú sientes ahí a tu gente. Hay gente de familia, gente que no es familia, gente que ha sido muy importante en mi vida y que lo sigue siendo. Viene un amigo que conocí por Instagram, que tiene como sesenta y tantos años, que es un tenor gallego, pero que nos conocíamos por Instagram y una vez que termine el Camino de Santiago, le di la sorpresa y cuida una parroquia en La Coruña y un día que termine el Camino de Santiago, fui a ver y le di la sorpresa y nos hemos hecho súper, súper amigos. Entonces, va a haber gente muy importante y muy distinta en las dos filas. Y después me acordaré de dos personas que mi vida ha sido importante, mi abuela y mi tío José Manuel, que son dos personas que se encargaron mucho de enseñarme lo que es Triana, sus valores, sus tradiciones, sus secretos y que a mí me han forjado mucho como persona.
-¿Y cuando uno ha jugado la Champions, cuando uno ya ha hecho el pregón de la Semana Santa de Sevilla? ¿Después qué?
Bueno, pues mira, hay una cosa que a mí el pregón no me ha cambiado. Me ha cambiado mis hábitos, que ahora veo menos series de Netflix, pero es que yo he cambiado mucho. Llevo cinco meses sin en el gimnasio. Me ha cambiado mis hábitos, pero en esencia el pregón no me va a cambiar.
El hermano mayor de Veracruz me dijo: es tradición el pregonero, después aquí venga y haga los Juegos Florales de la de Veracruz. Entonces bueno, yo no me pensaba retirar en la maestranza, también te digo que esto hay que ponerle un poquito un regulador porque yo tengo muchas inquietudes, tengo un libro de mi padre que estaba a punto de salir cuando me ha llegado el pregón y lo he tenido que parar y a mí mi ilusión siempre ha sido el ser escritor, entonces yo tengo muchas ideas que quiero plasmar libros, si te pones a los pregones te quitas tiempo de escribirlo.
Fotos: Juan Alberto García Acevedo.
