Esperanza de Vida, luz encendida en la Virgen del Subterráneo por los donantes de órganos
Fco Javier Montiel. La Virgen del Subterráneo, de la Hermandad de la Sagrada Cena, llevará en su candelería un cirio muy especial dedicado a los donantes de órganos con el lema «Esperanza de Vida».
Con este gesto, la corporación del Domingo de Ramos se suma a la ya extendida iniciativa promovida desde hace años por el doctor José Pérez Bernal, que logró implicar a decenas de hermandades en Sevilla y su provincia en esta luminosa catequesis sobre la donación.
La luz que habla de la vida
El acto se celebró en la iglesia de los Terceros, sede de la corporación del Domingo de Ramos, ante la dulcísima Virgen del Subterráneo, Reina y Emperatriz de Cielos y Tierra, dolorosa anónima venerada por los cofrades sevillanos desde el siglo XIX.


El doctor José Pérez Bernal, referente en Sevilla y en Andalucía en la promoción de la donación de órganos, presidió el sencillo pero intenso momento de oración.

Junto a él estuvo su equipo, formado por personas que han donado en vida y por trasplantados que ya conocían en primera persona lo que significa volver a respirar, caminar y abrazar gracias a la generosidad de tantos donantes anónimos.
Palabras que encendieron corazones
Ante la imagen de la Santísima Virgen del Subterráneo, el doctor Pérez Bernal recordó que aquella llama no será solo cera consumiéndose al pie del paso, sino un homenaje a la solidaridad humana.

Subrayó que, además de iluminar el rostro de la Virgen, ese cirio iluminará los corazones de los sevillanos para despertar conciencias sobre la necesidad de la donación de órganos, sangre y médula, tan imprescindibles hoy para que los trasplantes sigan regalando años y esperanza a tantos enfermos.

Definió el cirio como una auténtica semilla de Amor al prójimo, llamada a predicar en plena calle, tras la candelería del palio, lo hermoso que es regalar vida incluso después de la muerte mediante la donación.


En ese mismo sentido, se recordó que este año serán 56 las hermandades que, en sus estaciones de penitencia, llevarán cirios por los donantes de órganos, extendiendo por toda la ciudad y la provincia una silenciosa pero elocuente campaña de concienciación desde la fe.
Encendido Simbólico
Uno de los momentos más cargados de emoción llegó cuando se procedió al encendido simbólico del cirio.


La hija de Verónica, trasplantada bipulmonar por una fibrosis quística congénita, junto con su hija de tan solo seis años, fueron las encargadas de acercar la llama y dar vida a ese testigo de cera que subirá al paso de palio.
En aquel pequeño gesto se condensó todo el mensaje de la jornada: una vida nueva sosteniendo la luz que hablaba de tantas vidas regaladas. Cada mirada se detuvo entonces en el cirio, entendiendo que la donación no es una teoría, sino un milagro cotidiano que tiene rostro, nombre y familia.
Oración cantada y acción de gracias
Con el cirio ya encendido, el silencio se hizo oración cuando el saetero Javier Montiel elevó su plegaria hecha saeta a la Virgen del Subterráneo. En su oración cantada pidió por los trasplantados que recibieron órganos y por los que llamó ángeles que fueron al cielo dando vida, recordando que detrás de cada trasplante hay una historia de dolor transformada en esperanza.

Las notas de la saeta se entrelazaron con las miradas a la Virgen y al cirio, en un ambiente de intimidad muy propio de estos actos que, desde los templos, van preparando el corazón para la Semana Santa que Sevilla vive cada año con tanta profundidad, en esta Semana Santa que no se ve.
Al término de la intervención, el agradecimiento se hizo casi espontáneo: a los donantes, a sus familias, a los médicos y equipos sanitarios, y a quienes siguen difundiendo este mensaje de vida desde las hermandades.
La Sagrada Cena, bandera de Esperanza de Vida
La Hermandad de la Sagrada Cena quiere dejar claro que, con este cirio en la candelería del paso de la Virgen del Subterráneo, asume un compromiso visible y público con la donación de órganos. No es un simple detalle ornamental, sino una verdadera bandera de Esperanza de Vida que la corporación enarbola en nombre de tantos enfermos que aguardan un trasplante.
De este modo, la cofradía se hace eco de la necesidad de concienciar y promover el acto solidario y generoso de la donación, sabiendo que cada hermano, cada devoto que se acerque a la Virgen, encuentre en ese cirio una invitación concreta a dar un sí que puede salvar otras vidas.

Al finalizar el acto, todos los presentes, donantes, trasplantados, familiares y hermanos, posaron ante la Virgen del Subterráneo, dejando para el recuerdo una estampa que resumió lo vivido: la Madre, la luz y un pueblo agradecido por tanta vida compartida.
Fotos: Fco. Javier Montiel.
