El Sevilla, realidad nacional. Antonio Burgos. ABC
Mi amigo Manuel, rojo de toda rojez, tiene carné de las dos confesiones coloradas que siente profundamente: de su Partido Socialista y de su Sevilla F.C. Sigue a su partido del alma donde quiera que esté, en la oposición o en el poder, y a su club centenario hasta el fin del mundo si hace falta, para animarle: ora a Moscú, para admirar cómo hace florecer en blanco prodigio del viejo arte de la Delantera Stuka hasta los campos de papas; ora a Eindohven, para gozarse en el rojo arrebato con la justa conquista de la copa de UEFA. Gastado tiene el kilométrico mi amigo Manuel, siguiendo a su Sevilla, que está que se sale de las fronteras.
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