Santa Cruz, o cómo el pasar la última deja de ser un privilegio.
Francisco Santiago. Está claro que la Semana santa va cambiando a pasos agigantados, tanto que ya, el pasar la última por Carrera Oficial, ha dejado de ser un privilegio para nuestras hermandades.
Santa Cruz es sólo un ejemplo, a su paso por Campana quizás sólo había un 40 % de ocupación de las sillas a modo aproximativo, pero había zonas, como toda la zona del lado que da a Martín Villa y Orfila, incluyendo la grada, que estaban casi vacías, por no decir literalmente.
Y eso que Santa Cruz es una Hermandad que da mucho juego a la vista. Tiene una estética muy particular, con su paso de estilo gótico y la Virgen de la Antigua luciendo nuevo manto a juego.
El Crucificado de las Misericordias es una imagen muy dulce y llamativa a pesar de su reducido aspecto.
El palio neorenacentista de la Virgen de los Dolores es muy peculiar, con su crestería y bambalinas peculiares. Nada de todo esto al parecer es suficiente para que la Campana aguante el tirón y acompañe un día al año a esta Hermandad, ni siquiera por escuchar a Tejera y sus sones mágicos con sabor clásico.





Fotos: Francisco Santiago
