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Provincia. La Hermandad de Los Estudiantes de Estepa conmemoró el XXV Aniversario de la Bendición de María Santísima del Valle


Manuel Pinto Montero. Llegó a Estepa en septiembre de 1990, a la Casa Hermandad de las Angustias, en el corazón del barrio de la Coracha. En este lugar fue recibida por sus hijos de la Hermandad de Los Estudiantes que contemplaban su bello rostro tallado en el siglo XVIII, siendo atribuida a las manos de Diego Roldán. En la Ermita de Santa Ana fue bendecida el domingo 17 de febrero de 1991 procesionando después hasta el Templo Parroquial de San Sebastián donde recibe los rezos y plegarias del pueblo de Estepa. Desde ese mismo momento la Virgen del Valle ostenta el Patronazgo sobre la Policía Local de Estepa.

Veinticinco años después la Virgen del Valle regresó a la Ermita de Santa Ana el domingo 31 de enero para recordar aquel magno acontecimiento que llenó de gozo a todos los estepeños. Con las primeras luces del día la Virgen del Valle abandonaba la Iglesia de San Sebastián en unas sencillas andas. En la Ermita del barrio de la Coracha la esperaban los hermanos de las Angustias y de la Antigua Hermandad de Santa Ana. En el interior de la Ermita, a los pies de Santa Ana, la Virgen del Valle presidió la Eucaristía. Por unos instantes Madre e Hija compartieron casa, la misma casa donde fue recibida la Virgen de Los Estudiantes.

Pasada las diez de la mañana María Santísima del Valle regresaba a su Templo y lo hacía bajo los rayos del sol que iluminaron su bello rostro. Para esta ocasión la Santísima Virgen lucía saya roja de brocado y manto rojo que estrenaba con motivo de este aniversario. También estrenó el tocado de bolillos donde portaba una medalla y una cruz de oro. Sobre sus sienes portó corona dorada, mientras que en su mano derecha sostuvo un pañuelo blanco y en la izquierda un rosario.

En su regreso a San Sebastián procesionó, acompañada por cantos solemnes, por la calle que tiene el honor de llevar su nombre. También visitó durante su paseo a las Hermanas de la Cruz antes de volver junto al Crucificado del Amor.

María Santísima del Valle no procesiona junto al Crucificado la madrugada del Miércoles Santo, lo que hace de esta salida extraordinaria un acontecimiento único, permitiendo ver a la Santísima Virgen del Valle por bellos rincones de Estepa. Es deseo de muchos devotos poder verla procesionar cada año por la localidad, sin esperar otros veinticinco años para que los lindos ojos de la dolorosa estepeña contemplen las calles de su pueblo.

Fotos: Manuel Pinto Montero.










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