La normalización de la excelencia. Antonio Sánchez Carrasco
Hemos normalizado la excelencia, esa frase de mi amigo José Carlos retumbaba en mi cabeza tras salir de la exposición dedicada a Cayetano González. Qué barbaridad de diseños y de obras que cantidad de piezas bien proyectadas y bien realizadas. Y aquello seguía retumbando en mi cabeza. La Semana Santa es la excelencia per se, aunque a veces, muchas veces, más de cuatro veces, sólo miremos esa mota de polvo en una galaxia de excelencia.

Buscamos el envés criticable sin pararnos en el esfuerzo a veces altruista, a veces pagado, que nunca valoramos lo suficiente. Damos por bueno que alguien que trabaja por y para las cofradías debe de hacerlo en la excelencia sin valorar que a veces ese esfuerzo ya es excelencia. Nos paramos en ver la imagen de un imaginero y decimos que su autor era mal carpintero en vez de sobrecogernos ante su expresión. Normalizar la excelencia es la Señora que ante los respiraderos del Cristo de la Buena Muerte de la Hiniesta se quedó parada y dijo: " que simple". La normalización de la excelencia. Una lacra cofrade que suele circular por redes y por bares, confundiendo la exigencia con el puntillismo. Por cierto, si pueden no se pierdan la exposición, se los dice este fotógrafo junta letras imperfecto, se darán cuenta de que hemos normalizado estar cerca de personas con un talento especial como Cayetano González y verán de cerca las babuchas de Herodes que tampoco es mala cosa. Que tengan buena entrada de Cuaresma.
#LosLunesAlSol
Foto: Antonio Sánchez Carrasco.
