El Santo Ángel elevó al Cristo de los Desamparados en una noche de recogimiento
Fco Javier Montiel. En la noche cuaresmal del pasado jueves, la iglesia del Santo Ángel acogió uno de esos momentos que se graban en la memoria del fiel. El Cristo de los Desamparados fue elevado a su paso procesional en un acto sobrio, profundamente devocional, acompañado por los sones de llacoral del Círculo Mercantil.
Tal y como estaba anunciado en la agenda cofrade, el traslado del Señor a su paso procesional contó con el acompañamiento de la Coral Polifónica del Círculo Mercantil de Sevilla, que interpretó distintas piezas durante el traslado, envolviendo el templo en una atmósfera de recogimiento.
El Señor fue portado por hermanos desde la Capilla Sacramental, iniciando un discurrir pausado que lo llevó por la nave lateral del templo. Cada paso se dio con la cadencia propia de estos momentos, sin prisas, dejando que la música y el silencio dialogaran en el interior de la iglesia.










Mientras tanto, el paso aguardaba ya dispuesto en la nave central, convertido en destino y símbolo. Allí, ante la mirada atenta de fieles y devotos, se produjo el instante culminante. El Cristo de los Desamparados fue izado lentamente, en una maniobra cuidada y precisa, hasta quedar enclavado en su paso procesional.















No hubo aplausos. Solo oración. Solo miradas fijas en la imagen. Solo el eco de las voces de la coral que seguían elevando el sentido del momento.
Así, con la serenidad propia de la Cuaresma sevillana, quedó preparado el Señor para su próxima salida, en una escena que volvió a recordar que, más allá del esplendor exterior, todo comienza en el silencio del templo y en la devoción sincera de sus fieles.
Fotos: Fco Javier Montiel
