“Lágrimas de Vida”: la luz que nace de la generosidad ilumina San Esteban
Fco Javier Montiel. El pasado lunes 23 de marzo, la Iglesia de Iglesia de San Esteban acogió uno de esos actos íntimos que, sin hacer ruido, sostienen el alma de la Semana Santa. La fundición de los cirios votivos que alumbrarán la candelería de María Santísima Madre de los Desamparados el próximo Martes Santo volvió a reunir a hermanos y devotos en torno a la fe hecha gesto.
Allí, en el silencio solo roto por la oración y el calor de la cera fundida, se fueron depositando intenciones, nombres y vidas. Cada cirio, más que un elemento ornamental, se convirtió en testimonio visible de lo que la Hermandad vive y cree.



“Lágrimas de Vida”, la luz de los donantes
Uno de los momentos más significativos fue la fundición del cirio dedicado a los donantes de órganos y a los trasplantados, bajo el lema “Lágrimas de Vida”. En él se recogió una acción de gracias profunda por quienes han recibido el don de la vida a través de la generosidad ajena, por quienes aún esperan y por las familias que, en medio del dolor, eligen dar vida. La luz de este cirio quiere ser signo de gratitud, pero también llamada a la entrega silenciosa que salva vidas.



La vida que siempre permanece
Otro de los cirios votivos estuvo dedicado a los no nacidos, con el lema “Hay Soluciones”. Una súplica confiada por esas vidas frágiles que no llegaron a ver la luz de este mundo, pero que viven eternamente en Dios.



La llama que brotará de esta cera será memoria constante del valor sagrado de toda vida humana desde su inicio. Una luz serena, sin estridencias, que invita a la reflexión y a la acogida.
Cien años encendiendo la fe
El acto siguió con la fundición de un cirio de acción de gracias por el centenario de la Hermandad. Cien años de historia que no se entienden sin la fe sencilla de generaciones de hermanos que, con esfuerzo y amor, han mantenido viva la llama.



Este cirio es memoria de quienes precedieron y compromiso para quienes continúan. Porque la luz que hoy se enciende no es solo presente, es herencia y misión.
Memoria agradecida al pastor cercano
La Hermandad quiso también rendir homenaje a quien fuera su director espiritual, José Robles, con un cirio que lleva por lema “Solo por tu amor te perdonarán”.



Su palabra, su ejemplo y su cercanía siguen vivos en la memoria de quienes caminaron junto a él. Este cirio, nacido de la unión de todos, es un gesto humilde que reconoce una vida entregada a guiar hacia Cristo. Su luz permanecerá como eco de su enseñanza y compañía en el caminar diario.



En San Esteban, la cera volvió a hablar. Y lo hizo con palabras que no se apagan: vida, entrega, memoria y fe. Cuando el próximo Martes Santo la candelería de la Virgen se ilumine, no será solo luz. Será el reflejo de un pueblo que cree, agradece y espera.
Fotos: Fco Javier Montiel
