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Huelva, la historia de una magna desilusión (I): La crónica


Eduardo Fdez. López. Huelva se disponía el pasado sábado a vivir una jornada histórica con la salida en procesión de 17 pasos de la Semana Santa para celebrar en la Plaza de las Monjas el Acto de Fe, con el que la capital onubense celebraba el Año de la Fe promulgado por el Papa Benedicto XVI.

Todo estaba organizado y preparado hasta que apareció la esperada lluvia, esperada porque desde varios días antes casi se garantizaba que iba a llover ese día sobre la ciudad, motivo por el que se debería de haber pensado su posible aplazamiento, primer fallo.

A las doce del mediodía la primera Hermandad debía de salir, concretamente el Perdón desde su lejano barrio de La Orden aunque no sería hasta tres horas mas tarde cuando decidían poner su paso en la calle, en ese momento el Consejo había retrasado una hora el acto y las salidas de todos los pasos, como así fueron saliendo casi a la vez los pasos del Cautivo, Resucitado y Prendimiento.

Minutos más tarde la lluvia regresó para quedarse durante bastante tiempo, en ese momento comenzaba a fraguarse un enorme descontrol que llevaría a los pasos que estaban en la calle a seguir hacia el centro con sus imágenes protegidas con plásticos y a otras que a esa hora debían de comenzar a salir a hacerlo a pesar de la lluvia, colocándole plásticos a sus titulares casi en la misma puerta del templo pero siempre siguiendo adelante en su recorrido, algo que escribirlo y leerlo es fácil pero imaginárselo ya se lo pueden imaginar, valga la redundancia, lo difícil que es.

Pero así fue y con un Consejo de Hermandades que no terminaba de suspender el Acto de Fe amparado en unos partes meteorológicos que le aseguraban una mejoría provocó que fueran las hermandades, con todo el sentido común en su sitio, las que decidieran renunciar a participar en el acto con sus titulares porque la lluvia apretaba y no podían tener sus pasos con esas condiciones en la calle, por lo que todas las que se encontraban en ese momento, Prendimiento. Perdón, Cautivo, Salud, Victoria y Cena excepto el Resucitado regresaron a sus templos.

 Distinto es el caso de la Hermandad del Perdón, que por su lejanía se refugió en la Iglesia del Carmen, sede de la Hermandad del Prendimiento y del Resucitado, que con valor llegó hasta el centro por primera vez en su historia refugiándose en la parroquia de la Inmaculada Concepción, sin saber que pasaría con el acto cuya imagen titular era la encargada de presidir.

En ese momento el resto de hermandades tenían que tomar la decisión de salir o no salir pero con algunas en sus templos de nuevo o refugiadas en otros, ¿y el compromiso de que en el acto tenían que estar todas?.

Finalmente, varias horas después de cuando realmente se tenía que haber tomado la decisión definitiva el Consejo de Hermandades anunciaba la suspensión del acto en la Plaza de las Monjas y con los pasos, pero no donde y cuando se celebraría, eso llegaría mas tarde aún.

 El Resucitado, principal protagonista del ideado Acto de Fe fue finalmente la imagen que más tiempo estuvo en la calle ya que cuando mejoró el tiempo cerca de las nueve de la noche regresó hasta su barrio acompañado de numerosos fieles, como así lo haría el paso del Cristo del Perdón en la mañana de ayer domingo.

Falta de organización, falta de coordinación, valentía de las hermandades amparadas por un Consejo que nunca mejor dicho hacía aguas amparado en unos partes meteorológicos esperanzadores, empeño por querer realizar un Acto de Fe que desde que se ideó no terminó de convencer a la Huelva cofrade, como esto mucho ha sido lo escrito desde el mediodía del sábado en los medios y redes sociales.

El Acto de la Fe se celebró finalmente ayer al mediodía en la Plaza de las Monjas pero sin pasos y por consiguiente sin la cantidad de público esperado para el día anterior. 

La realidad si todo hubiera salido como estaba previsto hubiera sido ver a una ciudad volcada con sus hermandades y a unas hermandades volcadas con su ciudad celebrando un Año de la Fe que tanto, por lo bueno y por lo malo, deja escrito en Andalucía.

Pero la realidad fue bien distinta y será difícil, aunque sea lo mas necesario ahora mismo, olvidar la imagen de los pasos caminando bajo una lluvia que no terminaba de marcharse y que provocaba toda esta historia, la historia de lo que pudo haber sido y no fue, la historia de una magna con la que Huelva y gracias al Año de la Fe daría a conocer su Semana Santa pero que quedó en la historia de una magna desilusión.

Fotos: Eduardo Fdez. López.










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