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Provincia. Sucesores de Elena Caro descubre que las piezas bordadas del manto de camarín de la Virgen de los Dolores de Castilleja proceden de la túnica de las Antúnez del Nazareno de la O


IMG-20240210-WA0136Arte Sacro. El viernes 9 de febrero fue presentado y bendecido en la localidad de Castilleja de la Cuesta, el manto de camarín negro de María Santísima de los Dolores, Titular de la Hermandad Sacramental de la Inmaculada Concepción.

Dicha obra, del siglo XIX, ha sido restaurada por el taller de Sucesores de Elena Caro, regentado por Carlota Elena Meléndez.

La intervención ha sido posible gracias a una comisión de hermanos que ha abanderado el proyecto para la obtención de beneficios.

Destacar que en el forro del manto, en la zona de la izquierda y derecha posterior a las vistas bordadas, se han serigrafiado los casi quinientos nombres que 171 donantes han facilitado, entre los que se encuentran devotos difuntos.

Además de este componente sentimental, esta ofrenda de amor a la Dolorosa es un regalo de hermanos y fieles en el 125 aniversario de la llegada de la Virgen de los Dolores a la localidad en 1899.

Tras la presentación y bendición del manto, la responsable del taller expuso a los presentes el proceso de restauración del mismo, el cual se ha llevado la sagrada Imagen sin lucirlo cerca de tres décadas debido a su deterioro.

En dicha intervención, Carlota Elena explicó que cuando empezó a intervenir la prenda descubrió que las piezas bordadas en oro eran las mismas que las del manto y saya de camarín negro que la sevillana Hermandad de la O  estaba restaurando en su taller desde unos meses antes. Así, los puntos y técnicas del bordado eran iguales, incluso al descoser las piezas apareció debajo el terciopelo morado de la túnica de Jesús Nazareno de dicha corporación, ya que todas las piezas de las tres obras que estaba restaurando, proceden de dicha túnica.

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La Hermandad de la O estrenó la túnica en la Semana Santa de 1891, obra de las hermanas Ana y Josefa Antúnez, con diseño de Manuel Beltrán.

Cuando en 1936 Guillermo Carrasquilla le hace el actual manto procesional para la Dolorosa, como forma de pago le entrega el palio, manto y túnica de las Antúnez que poseía la corporación.

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Carrasquilla vendió el palio y manto a la Hermandad del Santo Entierro de Jerez de la Frontera y de la túnica que se quedó en su poder la despiezó y realizó, en 1939, un manto de camarín y dos sayas para la Virgen de la O y, posteriormente, a principios de los años cuarenta del siglo XX, cuando empezó a trabajar para la Hermandad de la Calle  Real de Castilleja, bordó el Simpecado de la Patrona del pueblo, la Inmaculada Concepción y ejecutó un manto de camarín de terciopelo negro con otras piezas bordadas de la túnica del mencionado Nazareno.

La Junta de Gobierno junto con la comisión de hermanos de la Calle Real, en esta restauración que empezó en octubre de 2022, ha velado por una intervención conservativa donde se respete las piezas originales de las Antúnez, restaurándose la obra con los procedimientos y técnicas que dicho taller usaba en aquella época para garantizar así el respeto máximo al original, utilizándose asimismo criterios de restauración aprobados de forma internacional donde priman la diferenciación y reversibilidad de las piezas.

Tras el estudio del manto, seguidamente se limpiaron las piezas bordadas en oro con medios químicos inocuos, algunas de las cuales tenían pérdida del envoltorio metálico de los hilos, haciendo visible el alma de seda amarilla, y presentaban suciedad por diversos procesos de oxidación y otros fenómenos físicos y químicos, pues algunas habían sido limpiadas con productos inadecuados en el pasado.

En esta intervención se ha reintegrado con oro fino las zonas donde el oro se había perdido totalmente, sustituyéndose las lentejuelas necesarias, y realizándose de nueva factura en hilo de oro lo que estaba bordado en giraspe amarillo por Carrasquilla para adaptar las piezas de las Antúnez al manto y dar cohesión al dibujo, como ramas, tallos, espirales, sus conocidos “caracolillos” y la cenefa ondulada.

Con esta restauración, se ha puesto en valor esta obra y se recupera otra gran pieza del rico patrimonio artístico que atesora la hermandad concepcionista.

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Fotos: Hermandad y Antonio Rodríguez Navarro.










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