El "Señor de la Sopa" se reencontró con su barrio entre el aroma del azahar y el incienso.
Fco Javier Montiel. Sevilla amanecía ayer con el cielo limpio y el azahar en plena explosión para recibir al Cristo de los Desamparados. Tras una salida puntual a las 18:00 horas desde la iglesia conventual del Santo Ángel, la imponente talla de Juan Martínez Montañés volvió a demostrar por qué es una de las cimas de la imaginería universal. El barrio, entregado, guardó un respetuoso silencio que solo se rompía por el rachear de los costaleros y las marchas fúnebres que envolvían el entorno de la calle Rioja.
El estreno de los Pagés y el sello de La Puebla
Uno de los grandes focos de atención estaba en el martillo. Los hermanos Pagés Fernández, Miguel Ángel y Francisco Javier, se estrenaban al frente de la cuadrilla. El trabajo fue impecable: cambios suaves, una elegancia medida y una coordinación que permitió disfrutar de una de las mejores chicotás que se recuerdan en el entorno de la Plaza del Museo.













En la parte musical, la Banda de Música Municipal de la Puebla del Río volvió a dar un recital de buen gusto. El repertorio, de corte clásico y fúnebre, casó a la perfección con la sobriedad carmelita, dejando momentos de gran recogimiento al paso por las calles San Vicente y Cardenal Cisneros.














Curiosidades y exorno: El aroma de la caridad
Como es tradición, el paso lució un exorno floral de gran categoría, destacando el clavel rojo sangre de toro salpicado con flores silvestres que recordaban el origen humilde y caritativo de la corporación. No faltó en el frontal el guiño histórico a la Sopa de los Pobres, una devoción que sigue muy viva en el espíritu de la Agrupación Parroquial.







Un recorrido lleno de estampas clásicas
El itinerario de este 2026 nos dejó estampas para la historia. El paso por la Puerta Real y el entorno de la Plaza del Museo se convirtió en un hervidero de cofrades que buscaban el contraste de la luz del atardecer sobre la madera del paso y la encarnadura del Señor. La entrada, rozando las 23:00 horas, puso el broche de oro a una jornada que se desarrolló sin incidentes y con una organización ejemplar.
La mirada puesta en 2027: El sueño de la Salud
Con el Cristo ya recogido, los comentarios en la puerta del Santo Ángel no eran otros que la cuenta atrás que comienza hoy mismo. Si este Sábado de Pasión ha sido brillante, el de 2027 promete ser histórico con la primera salida bajo palio de María Santísima de la Salud. Sevilla ya descuenta los días para ver a la dolorosa con el martillo de Manuel Vizcaya y los sones del Carmen de Salteras, cerrando así un ciclo de crecimiento imparable para esta corporación del centro.
Fotos: Fco Javier Montiel
